miércoles, 8 de octubre de 2014

LA IGLESIA COMO CUERPO DE CRISTO

     En las cartas de Pablo, a la Iglesia se le designa el cuerpo de Cristo como la totalidad del discipulado, la comunidad universal de los creyentes. Este es el tema de efesios, en donde Pablo señala el eterno propósito redentor de Dios realizado en la iglesia, en la que participan tanto gentiles como judíos. Hay en muchos pasajes una nota de finalidad; la iglesia comprende el pueblo escatológico de Dios convocado para participar en la nueva edad, que en Cristo se inauguró. Ahora bien, como instrumento de la gloria divina, la iglesia hereda todas las promesas, participa en la guerra contra satanás y tiene las arras de la vida eterna (Col. 1: 21-27; Hebreos. 12: 22-24, Ap.1: 20). Y la naturaleza de esta comunidad es condicionada por los atributos del que la convoca.

Tres Razones Bíblicas:

1.-  Unidad:

     Esta se deriva de la vida común en Cristo, la cual es medida por el mismo Espíritu Santo y expresada en la coordinación de los diversos dones y talentos de la iglesia, con el propósito de “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio y la edificación  del cuerpo de Cristo” (Ef. 4:12). Por estar basada en Cristo mismo, esta relación es tanto de hecho, como legal y ningún miembro por sí solo puede hacerla o disolverla (Ef. 4: 1-.6)

2.- Santidad:
     El apóstol con frecuencia llama santos a los Cristianos (Ef.1: 1; 4: 17; 5: 25-27; Fil. 1:1) refiriéndose a su nuevo estado de redimidos por Cristo, tanto como a la santidad moral de sus vidas que está todavía en vías de realizar su nueva condición, hasta el día en que llegue a presentarse ante Dios, sin mancha ni arruga, ni cosa semejante.

3.- Autoridad:

     Aun cuando la Iglesia está sujeta a Cristo y al Espíritu Santo, se autoriza para proclamar el evangelio (Mateo 28: 18-20 Hechos 2:14), para exponer la verdad (Hechos. 15: 28), disciplinar a los errados (1 Co. 6:16) y celebrar los sacramentos u ordenanzas (Hechos 2:41)

2.- Principal misión de la Iglesia en la tierra.

     Jesucristo, antes de ir al Padre habló directamente sobre este asunto, en unas palabras simples y claras “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. (Mateo 28:19-20). Jesucristo antes de dejar a sus discípulos  para concluir su obra en cumplimiento de sus palabras proféticas, Él les dijo lo que tenían que hacer: ¡HACED DISCÍPULOS A TODAS LAS NACIONES! El mandamiento es claro, concreto y comprensivo. La Iglesia por lo tanto, existe para llevar a cabo dos funciones: evangelización (hacer discípulos) y edificación (enseñanza).

     Un ejemplo poco común de esto, se encuentra en 1 Tesalonicenses, particularmente en los capítulos 1 y 2 donde Pablo reflexiona sobre su ministerio en Tesalónica, lugar donde primeramente se fundó la iglesia. (Hechos 17). Pablo proporciona ideas y conceptos en 1 Tesalonicenses que ilustran muy bien tanto su obra evangelista entre ellos, como su ministerio entre los nuevos convertidos mediante el proceso de edificación.


     En resumen, el mandato de Cristo declara en términos generales la razón de ser de la Iglesia en la tierra. El libro de los Hechos y las epístolas demuestran en primer lugar que sus discípulos recibieron las instrucciones seriamente, y en segundo lugar nos enseñan la manera como cumplieron este mandamiento. En otras palabras, Mateo 28:19-20 señala los deberes básicos, y el resto del nuevo Testamento desarrolla esos deberes con ejemplos dinámicos e instrucciones adicionales, lo cual ayuda a comprender en forma más amplia lo que Cristo tenía en mente para la iglesia en la tierra.

EL TABERNACULO


TABERNÁCULO


     En hebreo, ojel que significa tienda; y miscan que significa morada). Tienda de campaña, santuario portátil que cobijaba el arca del pacto. Sirvió a Israel desde su construcción en el Sinaí (Ex 19.1), hasta la construcción del templo de Salomón.

     Se le conoce por los siguientes nombres:

1. ≪Tabernáculo≫ (en hebreo, morada), Ex 40.34, 35.
2. ≪Tabernáculo del testimonio≫, tal vez como referencia al arca que guardaba las tablas de la ley.
3. ≪Tabernáculo de reunión≫ (Ex 40.34–35), para indicar que era el punto en torno al que se debía congregar Israel.
4. ≪Casa de Jehová≫ (Ex 34.26).
5. ≪Tabernáculo (en hebreo, tienda) de Jehová (1 R 2.28). Simbolizaba esencialmente la presencia de Jehová en medio del pueblo. Cuando Israel adoro el becerro de oro y despertó así la ira de Jehová, Moisés saco el tabernáculo fuera del campamento (Ex 33.7), simbolizando así el alejamiento de Dios. Cuando se reanudo la marcha del pueblo nuevamente consagrado a Jehová, el tabernáculo se instalo en medio, con seis tribus delante y seis tribus detrás (Núm. 2.17).

Modelo del tabernáculo según su probable aspecto después de construido en el desierto.

       A este simbolismo de la morada de Dios en medio de su pueblo (Ex 25.8) se hace referencia al hablarse de la encarnación del Verbo que ≪habito (en griego, puso tabernáculo) entre nosotros≫ (Jn 1.14). El libro de Éxodo, especialmente en los caps. 25–31, describe con lujo de detalles los materiales empleados y las dimensiones básicas. El tiempo y las guerras destrozaron el tabernáculo original.
      De ahí que hubo necesidad de un segundo tabernáculo en tiempos de David (2 S 6.17). En el pacto de Dios con David, Dios le recuerda que ha andado en tienda y en tabernáculo (2 S 7.6; 1 Cr 17.5). El tabernáculo se construyó principalmente con materiales que se encontraban en el desierto, complementados con el producto del despojo de los egipcios al efectuarse el éxodo. Lo cubrían tres cortinas (Ex 26). La primera se componía de once piezas tejidas de pelos de cabras, cada una media trece metros y medio de largo por un metro ochenta de ancho. Con ella se formaban dos grandes paños de cinco y seis cortinas, respectivamente, que se unió con lazadas y corchetes. La segunda cortina estaba formada con pieles de carnero teñidas de rojo. La tercera estaba hecha de pieles de tejones (halicore dulong), mamífero marino que abunda en el mar Rojo.

     Estas dos últimas cubiertas median dieciocho por trece metros y medio cada una. La primera cortina, pues, era un metro ochenta más extensa que las dos últimas. El recinto del tabernáculo tenía trece metros y medio de norte a sur. Las paredes de cuarenta y ocho tablas estaban recubiertas por láminas de oro y las sostenían cuarenta basas de plata en los costados y dieciséis en los otros dos lados. Exteriormente la cubrían diez cortinas de lino torcido, azul, purpura y carmesí y con adornos de querubines bordados. Estaban unidas entre sí en dos paños de cinco cortinas cada uno.

      El recinto estaba dividido en dos partes (Ex 26.31–33), separadas entre sí por un velo de cuatro colores artísticamente tejido y adornado con querubines. El velo, por medio de anillos de oro, colgaba de cuatro columnas de acacia cubiertas de oro. A un lado del velo estaba el Lugar Santo. En el estaban el altar del incienso en el que se ofrecía el incienso cada mañana y tarde (Ex 30.6–10; 40.26, 27; 30.7, 8), la MESA de los panes de la proposición y el CANDELERO de oro. Al Lugar Santo solo podían entrar los sacerdotes (Heb 9.6).

      Detrás del velo estaba el Lugar Santísimo donde solo el sumo sacerdote podía entrar, y eso solo una vez al año (Heb 9.7). Allí estaba el arca (ARCA DEL PACTO) cubierta con el propiciatorio sobre la que había dos QUERUBINES de oro en actitud de adoración.

    El tabernáculo estaba diseñado para desarmarlo y transportarlo cuando las circunstancias lo requirieran. Esto era indispensable en la marcha por el desierto y aun en Canaán. El tabernáculo lo armaban en un patio o ATRIO cuadrangular de unos 45 m por 22.50 y se orientaba de este a oeste (Ex 27.18). El atrio no tenía techo, estaba limitado por 60 columnas de metal con capiteles de plata fundados sobre basas de cobre (Ex 38.10, 17, 20). Estas columnas servían para colgar las cortinas que cercaban el atrio y que eran de lino blanco torcido (Ex 27.9; 38.9, 16), salvo la parte oriental que era de lino torcido de colores azul, purpura, carmesí y blanco (Ex 27.16; 38.18).

     En este patio estaba el ALTAR del holocausto delante de la entrada del tabernáculo (Ex 40.6). Entre el altar y el tabernáculo estaba la FUENTE de las abluciones. El sacerdote ofrecía el sacrificio sobre el altar, se purificaba en la fuente y luego podía entrar en el Lugar Santo (Ex 40.7). Se estableció un orden para que las tribus acamparan en torno al tabernáculo. Tres tribus acampaban a cada lado. La tribu del centro de cada trio servía para dominar su lado: Judá al este, Efraín al oeste, Rubén al sur y Dan al norte. Este orden sugiere una disminución de santidad desde el centro hacia el exterior. En el centro espiritual del tabernáculo, el Lugar Santísimo, sobre el arca, estaba la silla de la misericordia (propiciatorio); después, fuera del velo, el Lugar Santo; después, el patio. Luego, fuera del patio estaban primero los sacerdotes y los levitas, y finalmente el campamento principal.

      El mismo simbolismo se ve en el uso de los metales. En el Lugar Santísimo se uso oro fino para simbolizar santidad. De allí hacia el exterior, a medida que se aleja del centro de la presencia de Jehová, se disminuye la santidad, la que esta simbolizada por el uso de metales de calidad decreciente: oro fino, oro ordinario, plata y finalmente bronce.
     También hay cierto simbolismo numérico como: el 3, divinidad; el 4, humanidad, el 7 y el 10, perfección, calidad de completo. Esta perfección y santidad gradual explica por que el pueblo pudo llegar solamente hasta el patio, los sacerdotes hasta el Lugar Santo y solo el sumo sacerdote al Lugar Santísimo.

     La columna de fuego en la noche o de NUBE en el día era lo que dirigía los movimientos del tabernáculo. Si el tabernáculo debía permanecer estacionado, la nube se ubicaba sobre él. Si había que marchar, la nube se elevaba y marcaba el rumbo a seguir hasta cuando su detención señalaba la llegada a una nueva estación. Al tener que levantar el campamento, los sacerdotes desarmaban el tabernáculo y lo cubrían cuidadosamente, y los levitas lo transportaban según un orden establecido (Núm. 3.25–37).

      La Epístola a los Hebreos da una interpretación inspirada del tabernáculo y su
Simbolismo (Heb 8–10). Juan alude al simbolismo de la presencia de Dios en medio de su pueblo cuando dice literalmente que el Verbo ≪puso tabernáculo entre nosotros≫ (Jn 1.14). En la visión final de Ap. 21.3, aparece nuevamente la idea de Dios morando definitivamente con los hombres. La suprema realidad de su presencia supera la necesidad de descripción de su morada (Ap. 21.22).

TABERNÁCULOS, FIESTA DE LOS Una de las tres grandes fiestas que se
celebraban anualmente en Jerusalen. A ella debian concurrir todos los israelitas varones
(Ex 23.14, 17; Dt 16.13–16). Se le llamaba asi porque las familias debian habitar durante
siete dias en tabernaculos o cabanas de ramas y hojas de arboles. Se construian en los
techos de las casas, en los patios, en el atrio del templo y aun en las calles. De ese modo
recordaban que habían habitado en tabernáculos durante los años de peregrinación en el
desierto (Lv 23.43). Todos debían regocijarse delante de Jehova por la protección sobre
su pueblo y por la cosecha de los frutos de la tierra.
La Fiesta de los Tabernáculos se celebraba desde el día 15 al 22 del séptimo ® MES,
fin del ano agrícola, cuando se recogían las cosechas de los cereales: el trigo y la cebada.
El primer día y el octavo se declararon días de reposo: nadie debía trabajar en ellos. En
los sacrificios públicos se ofrecían dos carneros y catorce corderos, en cada uno de los
siete primeros días, juntamente con trece novillos el primero, doce el segundo, once el
tercero, diez el cuarto, nueve el quinto, ocho el sexto y siete el séptimo. El octavo día se
Ofrecía un novillo, un carnero y siete corderos, con los presentes y libaciones
Correspondientes (Lev 23.33–43). Se tenía la costumbre de leer la Ley cada séptimo año
Durante el primer día de la fiesta (Dt 31.10–13).
Después del cautiverio, se añadió la ceremonia de derramar agua mezclada con vino,
En el sacrificio preparado, sobre el altar, como símbolo de gratitud por la provisión de
agua en el desierto (Is 12.3). A esta ceremonia parece que aludió nuestro Señor, cuando
en el ultimo dia de la fiesta dijo: ≪Si alguno tiene sed, venga a mi y beba≫ (Jn 7.2, 37,
38). En la epoca de Jesus el atrio del templo se iluminaba en el primer día de la fiesta (Jn

8.12), y aun los venerables rabinos ejecutaban alli una danza de antorchas.

ISAAC


ISAAC EL PATRIARCA

ISAAC: Risa

      El hijo de Abraham y Sara nacido probablemente en Beerseba (Gen. 21:14, 31) cuando su padre tenía 100 años y su madre algo más de 90 (Gen. 17:17; 21:5). Cuando Dios, dio la promesa de que Sara tendría un hijo, Abraham, incapaz de creerlo, comenzó a reírse (Gen. 17:17-19). Más tarde, al oír la misma promesa dada por un extraño que se había detenido en sus tiendas, Sara se río también de incredulidad (Gen. 18:9-15). Después del nacimiento del niño, reconoció gozosa que Dios le había dado motivos para reír, tanto a ella como a sus amigas, pero con risa de alegría (Gen. 21:6). Como recuerdo de estos acontecimientos, Abraham lo llamó Isaac, que quiere decir “él ríe” (Gen. 21:3).

      Fue circuncidado al octavo día (Gen. 21:4). Isaac, el hijo de la promesa y heredero legítimo, gozaba de mayores privilegios que Ismael, hijo de Abraham y de la esclava (Gen. 17:19-21; 21:12; 25:5, 6). De tal manera que, Dios sometió a Abraham a prueba respecto a Isaac, ordenándole que lo ofreciera en holocausto (Gen. 22:6). Según Josefo, Isaac tenía entonces 25 años. Isaac no se resistió, por respeto a su padre y a Dios. El ángel del Señor intervino, impidiendo el sacrificio en el momento en que iba a ser llevado a cabo, y Abraham halló allí un carnero, que ofreció en lugar del joven. Son varias las lecciones que se desprenden de este hecho.

      En primer lugar, Dios no consintió la consumación de un sacrificio humano. Los cananeos y otras naciones idolátricas los llevaban a cabo, pero Dios manifiesta su horror ante tales prácticas, y las condena severamente (cfr. Lev. 18:21; 20:2; Dt. 12:31). Pero hay también otras dos lecciones que se pueden ver en este pasaje. En primer lugar, la prueba de la fe de Abraham. Dios había prometido a Abraham una numerosa posteridad que le vendría por Isaac; por otra parte, su hijo debía ser ofrecido en holocausto. La sencilla conclusión de Abraham fue que su hijo resucitaría (cfr. He. 11:17-19). Pero, lo más importante, es que Isaac es un tipo de la Cruz. El hijo único, amado, tanto tiempo prometido y esperado, es ofrecido en Moriah (cerca del Calvario, Gen. 22:2; 2 Cr. 3:1). Él, consciente libremente de su muerte, lleva la madera del suplicio, se dirige hacia el suplicio con su padre, que extiende la mano él mismo para darle muerte (Is. 53:4, 6, 10). Isaac, salvado por la ofrenda cruenta de un sustituto (el carnero), es devuelto a Abraham por una resurrección “en sentido figurado” (He. 11:19). Jesucristo cumplió totalmente este tipo, muriendo verdaderamente como nuestro sustituto, sufriendo el castigo de Dios, siendo restituido al Padre mediante una verdadera resurrección.

         El NT alude a Isaac, el hijo de la promesa (Gá. 4:22, 23), declarando que él manifestó su fe durante su vida de nómada, morando en su tienda, y bendiciendo a Jacob y a Esaú «respecto a cosas venideras» (He. 11:9, 20). Las cartas de Nuzu, descubiertas en un lugar cercano a la moderna Kirkuk entre 1925 y 1941, no solamente ilustran la vida y las costumbres de los patriarcas, sino que dan ejemplos semejantes al nacimiento de Ismael (Gen. 16:1-6).

        El código matrimonial de Nuzu estipulaba que una mujer estéril debía dar a su marido una esclava como concubina. Si esta esclava tenía un hijo, éste no podía ser despedido. Esto explica la mala disposición de Abraham a despedir a Ismael cuando Sara se lo pidió. Esta demanda era contraria a la costumbre; y Abraham no cedió más que ante la intervención de Dios, con su promesa formal igualmente dada a Ismael (Gen. 21:9-13).




        Esta una de las cosas por las cuales es más conocido Isaac, el hijo que iba a ser sacrificado:

Sucesos de su vida

-Su nombre significa risa
-Cuando nace su padre tenía 100 años y su madre 90 años
-El nombre de su medio hermano fue Ismael
-A los 25 años fue llevado por su padre a ser sacrificado por mandato de Dios
-Su madre muere antes de cumplir los cuarenta años
-Su padre manda a buscar una esposa cuando tiene cuarenta años.
-Es padre a los 60 años
-Muere a la edad de 180 años siendo el patriarca que vivió más.

Puntos fuertes

-Fue el niño milagroso de Abraham y Sara cuando era imposible su concepción.
-Fue el primer descendiente en cumplimiento a la promesa que Dios hizo a Abraham
-Fue un esposo responsable y cuidadoso hasta que sus hijos nacieron
-Demostró una gran paciencia

Debilidades y errores  

-Bajo la presión tendía a mentir
-En los conflictos evitaba los pleitos
-Tenía favoritismos entre sus hijos y esto lo alejó un tanto de su esposa

 Lecciones de su vida

-La paciencia siempre trae recompensa: esperó por 20 años el nacimiento de su hijo, tuvo que salir de su lugar para habitar en la tierra de filisteos
-Los planes de Dios son más grandes que la gente: Dios lo bendice más que los filisteos
-Dios cumple sus promesas, permanece fiel: dondequiera que va prospera
-El tener favoritismo provoca conflicto en la familia

Características de él

-Era sumiso: Tomó Abraham la leña del holocausto y la puso sobre Isaac su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos. Y habló Isaac a su padre Abraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo Isaac: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y Abraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío. Y los dos iban juntos. Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. (Gen 22:6-9 LBLA)

-Le gustaba meditar o pasar tiempo a solas con Dios en reflexión: Y había salido Isaac a orar al campo a la hora de la tarde; y alzando sus ojos, miró; y, he aquí, los camellos que venían. (Gen 24:63 RV1865)

-Era muy cariñoso: Luego Isaac la introdujo en la tienda de Sara, su madre, y tomó a Rebeca, que vino a ser su mujer; y él la amó. Así se consoló Isaac después de la muerte de su madre. (Gen 24:67 RVA) Sucedió después de estar allí muchos días, que Abimelec, rey de los filisteos, miró por una ventana y vio a Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer. (Gen 26:8 RVA)

-Imito el pecado de su padre: Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer. El respondió: —Es mi hermana. Tuvo miedo de decir: "Es mi mujer," pues pensó: "No sea que los hombres del lugar me maten a causa de Rebeca." Porque ella era hermosa. (Gen 26:7 RVA)

-Era un hombre de paz: Y los pastores de Gerar contendieron con los pastores de Isaac, diciendo: —El agua es nuestra. Por eso llamó al pozo Esec, porque allí riñeron con él. Abrieron otro pozo, y también contendieron por él. Y llamó su nombre Sitna. Se alejó de allí y abrió otro pozo, y no contendieron por él. El llamó su nombre Rejobot diciendo: —Porque ahora Jehovah nos ha hecho ensanchar, y seremos fecundos en la tierra. (Gen 26:20-22 RVA)


-Era un Adorador: El edificó allí un altar, invocó el nombre de Jehovah e instaló allí su tienda. También allí los siervos de Isaac excavaron un pozo. (Gen 26:25 RVA)

-Era un hombre de Fe: Isaac confió en Dios, y por eso le prometió a sus hijos Jacob y Esaú que Dios los iba a bendecir. (Heb 11:20 BLS)

Similitudes entre él y Cristo  

-Isaac igual que Cristo se sometió al designio de su padre a ser sacrificado. Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo. (Gen 22:9-10 LBLA)

      Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. (Fil 2:5-8 LBLA)
-Abraham es un tipo del padre celestial que no negó a su hijo. (Juan 3:16; Romanos 8:32) Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Jn 3:16 LBLA)
El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas? (Rom 8:32 LBLA)

      El carnero es un tipo del sacrificio de sustitución que hizo Cristo por el pecador: Por lo cual, al entrar El en el mundo, dice: sacrificio y ofrenda no has querido, pero un cuerpo has preparado para mí; en holocaustos y sacrificios por el pecado no te has complacido. Entonces dije: "he aquí, yo he venido (en el rollo del libro está escrito de mi) para hacer, oh dios, tu voluntad." habiendo dicho arriba: sacrificios y ofrendas y holocaustos, y sacrificios por el pecado no has querido, ni en ellos te has complacido (los cuales se ofrecen según la ley), entonces dijo: he aquí, yo he venido para hacer tu voluntad. El quita lo primero para establecer lo segundo. Por esta voluntad hemos sido santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo una vez para siempre. (Heb 10:5-10 LBLA)

-La espera de tres días que los siervos hacen se compara a la resurrección de Cristo (Gen 22:4-5; Mateo 12:40)

       Al tercer día alzó Abraham los ojos y vio el lugar de lejos. Entonces Abraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros. (Gen 22:4-5 LBLA) Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. (Mat 12:40 RVA)

-El encuentro entre Isaac y Rebeca es un tipo del encuentro entre Cristo y su Iglesia (Gen 24:16,63-64; Apoc 19:7-8) La joven era muy hermosa; era virgen, a quien ningún hombre había conocido. Ella descendió al manantial, llenó su cántaro y subía. (Gen 24:16 RVA)
       Hacia el atardecer Isaac había salido al campo para meditar, y alzando sus ojos miró, y he aquí unos camellos que venían. También Rebeca alzó sus ojos, vio a Isaac y descendió del camello. (Gen 24:63-64 RVA) Gocémonos, alegrémonos y démosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero, y su novia se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, resplandeciente y limpio." Porque el lino fino es los actos justos de los santos. (Rev 19:7-8 RVA)

-Abraham es un tipo del Padre que manda a su siervo Eliezer quien es un tipo del Espíritu Santo a buscar una esposa para Isaac quien es un tipo de Cristo. (Juan 16:13-14) Y cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; pues no hablará por sí solo, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que han de venir. El me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo hará saber. (Jn 16:13-14 RVA)

-Eliezer es un tipo del Espíritu Santo que enriquece a la novia (Gen 24:22; 1 Cor 12:4-11; Rom 12:6-8; Efe 4:11-12; Gal 5:22-23) Cuando los camellos acabaron de beber, el hombre le obsequió un pendiente de oro que pesaba medio siclo y dos brazaletes de oro para sus brazos, que pesaban diez siclos. (Gen 24:22 RVA)

      Ahora bien, hay diversidad de dones; pero el Espíritu es el mismo. Hay también diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. También hay diversidad de actividades, pero el mismo Dios es el que realiza todas las cosas en todos. Pero a cada cual le es dada la manifestación del Espíritu para provecho mutuo. Porque a uno se le da palabra de sabiduría por medio del Espíritu; pero a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por un solo Espíritu; a otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las realiza el único y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él designa. (1Co 12:4-11 RVA)

      De manera que tenemos dones que varían según la gracia que nos ha sido concedida: Si es de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; si es de servicio, en servir; el que enseña, úselo en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que comparte, con liberalidad; el que preside, con diligencia; y el que hace misericordia, con alegría. (Rom 12:6-8 RVA)


     Y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, (Ef. 4:11-12 RVA) Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley, (Gal 5:22-23 RVA)